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Primera noche y primera semana de un cachorro en casa

Inauguramos el 2020 con un post sobre la llegada de una cachorro a casa. Vamos a proporcionar una guía para que la llegada de un cachorro a casa se haga de la mejor forma posible, y ayudaros a disfrutar al máximo del nuevo miembro de la familia. Las directrices que damos están basadas en las propuestas por Ian Dunbar en los libros BEFORE You Get Your Puppy y AFTER You Get Your Puppy.

La llegada a casa de un cachorro es un evento de alegría y emoción para la familia. Pero para el cachorro es un cambio brusco y se tiene que amoldar poco a poco. Desde el primer momento, tenemos que trabajar para que se sienta cómodo en su nuevo hogar y con su nueva familia.

Antes de la llegada a casa

Lo primero es aprender sobre el cuidado y el crecimiento de los cachorros. Existen muchos recursos online que te pueden ayudar: blogs, YouTube, cursos, libros… Además, la biblioteca municipal podría tener algunos libros y vídeos disponibles. Aléjate mitos y leyendas urbanas sobre educación, y céntrate en información de calidad que provenga de profesionales.

Si tienes niños, es tu responsabilidad que se relacionen de forma adecuada con el cachorro. Aunque parezca obvio, hay que dejar claro que un perro no es un juguete. En muchas ocasiones, los niños interactúan con las mascotas de una forma tosca que los incomoda y les hace sentir en peligro. Enseña a tus hijos a relacionarse con perros de una forma sana y positiva.

Aprende a leer las señales de estrés en los perros y enseña a tus hijos a dar el espacio y la libertad que el perro necesite. A modo de práctica, puedes localizar algún perro que sea bueno con niños, y dejar que tus hijos interactúen con él. También pueden atender a una clase de adiestramiento para cachorros.

Nuestra recomendación es que los niños pequeños no se queden a solas con el perro (cachorro o adulto) sin supervisión.

En cuanto a las normas de la casa, es bueno establecer las responsabilidades de cada miembro de la familia y las normas que el cachorro tiene que seguir. ¿Podrá subir al sofá? ¿Quién le dará de comer? ¿Donde dormirá?

A la hora de adiestrar al cachorro, todos los miembros de la familia deben usar las mismas palabras y gestos para las órdenes ¡Así será más fácil y rápido que el cachorro entienda lo que queréis!

En los perros, el período de socialización empieza alrededor de las 3 semanas y dura hasta las 12 semanas. Todo lo que pretendamos que el cachorro entienda, asimile y aprenda debería ocurrir en este corto periodo de tiempo… Planea a conciencia como vas a socializar a tu cachorro con el entorno, las personas y otros perros.

Infórmate sobre clases de socialización de cachorros. En estas clases, tu perro adquirirá las herramientas para presentarse y socializar correctamente con otros perros. Este pequeño gesto tiene un impacto enorme durante toda su vida adulta.

Planea el momento de la llegada de tu cachorro a casa. Es preferible visitar y pasar tiempo con el cachorro mientras está con su madre y sus hermanos para que pueda familiarizarse con vosotros.

A los perros les encanta la rutina, y su bienestar depende de ella. En sus primeras semanas de vida, la rutina de un cachorro es: dormir, hacer sus necesidades, comer y jugar con sus hermanos. Pero en casa su rutina será diferente, y se tiene que acostumbrar cuanto antes. Cuando el cachorro llegue a casa deberías tener:

  • Juguetes en los que puedas meter comida dentro
  • Vallas para delimitar un espacio donde pueda estar sin supervisión
  • Empapadores
  • Limpiador de orín de perro
  • Transportín con cama
  • Comida (la mejor indicada por el veterinario)
  • Una manta que haya usado en su antigua casa, o algo que tengo el olor de su madre y sus hermanos
  • Un saco de pienso del mismo tipo y marca del que coma en su antigua casa

Para que el cachorro aprenda a relajarse solo, únicamente comerá de los juguetes llenos de comida. Aunque más adelante, puedes darle de comer de tu mano y reforzar vuestro vínculo.

Finalmente, aprovecha y coge unos días de vacaciones para poder estar con tu cachorro sus primeros días en casa. Preferiblemente, una semana.

Llegada a casa

Con la llegada a casa, presentaremos al cachorro su nuevo hogar. Pero antes, llévalo a la zona que le has habilitado para que haga sus necesidades.

Es bueno dejar que investigue y que se vaya haciendo al entorno y a la familia poco a poco. Hay que dejarle espacio y no agobiarlo con abrazos, caricias, etc.

Espera a que tu perro tenga todas las vacunas antes de bañarlo, para reducir el riesgo de que se resfríe. Mientras tanto, puedes utilizar toallitas o esponjas húmedas.

Evita tener visitas hasta la segunda o tercera semana. Sobretodo, si tienes visitas con perros asegúrate que estén correctamente vacunados y desparasitados. Además, es muy importante que las interacciones que tu cachorro haga con otros perros sean positivas. Por eso, evita que tu perro se relacione con perros reactivos o conflictivos. De lo contrario, cuando tu cachorro sea adulto, puede ser que no se relacione adecuadamente con otros perros.

Los perros son animales sociales, así que ten en cuenta que es normal que los primeros días echen de menos a su familia. Por eso, es mejor que duerma en un espacio habilitado en tu habitación.

Acondicionamiento

Idealmente, deberías dedicar tus esfuerzos a que tu perro solo adopte buenos hábitos. Por lo tanto, con un entrenamiento adecuado le enseñarás a relajarse estando solo, morder únicamente sus juguetes y hacer sus necesidades en su “lavabo”.

Un espacio adecuado sería un espacio acotado (zona de estar) donde poner:

  • Transportín con su cama y juguetes llenos de comida
  • Lugar para hacer sus necesidades
  • Bol con agua
  • Juguetes para morder

Por instinto, los perros no hacen sus necesidades donde duermen así que pasará gran parte del tiempo en su transportín comiendo de sus juguetes y durmiendo.

Una vez cada hora, le abrirás el transportín para dirigirlo al lavabo directamente para que haga sus necesidades. Idealmente, el sitio para sus necesidades estará en su zona de estar, pero en el lugar más alejado. Con el tiempo, podrás ir añadiendo espacio entre su “lavabo” y su “dormitorio”. Después de hacer sus necesidades, premia al cachorro con comida que le guste mucho, algunos ejercicios de adiestramiento, jugar o pasear por fuera de su zona de estar. Al seguir esta rutina, tu cachorro aprenderá a descargar en una única vez. Además, puedes aprovechar esta rutina para enseñarle la orden de hacer pipi y caca.

Si después de 3 minutos no hace sus necesidades, vuelve a meterlo en el transportín y vuelve a intentarlo 20 minutos más tarde. Es muy importante que no salga de su zona de estar con la vejiga llena.

Para evitar el estrés por separación, puedes hacer un ejercicio simple. Déjalo en su zona de estar durante unos 5-10 minutos sin que te vea (como si te hubieras ido). Después, vuelve y que te vea. Con el tiempo, incrementa el tiempo que el cachorro pasa sin verte.

Si vas a pasar tiempo fuera de casa, déjale la puerta del transportín abierta pero dentro de su zona de estar. Con esta simple rutina, tu perro aprenderá a relajarse solo y no sentirá la necesidad de ladrar.

Conforme el cachorro tenga un completo control sobre su vejiga y no haya habido “accidentes”, puedes ir dejándole más tiempo fuera de la zona de estar.

Aprovecha el período de de cuarentena para hacer ejercicios de paseo con correa en casa. Así lo prepararás para salir a la calle y seguir tu ritmo de paseo sin dar tirones.

Adiestramiento

En general, el motivo del adiestramiento no es controlar a tu perro, sino garantizar que lleve una vida saludable y feliz contigo. Siempre es más fácil convivir con un perro bien adiestrado.

Una buena educación no solo es importante para que tu perro sepa comportarse en la calle. Las visitas al veterinario, la peluquería, visitas en casa, cortar las uñas o incluso sesiones de fisioterapia son inmensamente más sencillas con perros educados.

Un buen adiestramiento se basa en una buena relación, en la confianza, en la comunicación y en la comprensión mutua de las expectativas.

Crear un canal de comunicación con tu perro requiere dedicación y tiempo. Por otra parte, disfrutareis de la relación que dediques a construir. Mientras más tiempo paséis juntos, mejor os entenderéis.

Aunque las bases del aprendizaje sean universales, un perro no es un niño y se tiene que educar de forma diferente. Dedica tiempo a entender el comportamiento y adiestramiento canino para lograr entender mejor a tu perro.

Hay dos factores que juegan a tu favor a la hora de adiestrar a tu perro: les encanta el trabajo en equipo y la rutina. Por ejemplo, si usas la rutina a tu favor reducirás el tiempo de aprendizaje de hacer pipi y caca, y tu cachorro aprenderá pronto a aguantarse para hacerlo en la calle.

Las sesiones de entrenamiento serán de corta duración, especialmente en cachorros, puesto que los perros se cansan mentalmente y pierden la concentración. Es preferible hacer varias sesiones cortas y bien planeadas a lo largo del día.

Puedes empezar el adiestramiento con las órdenes básicas desde la primera semana en casa. Las primeras órdenes que debería aprender tu perro son la llamada, sentarse, tumbarse, levantarse y a estar quieto. Si has adoptado tu perro de manos de un criador/a es posible que ya le haya enseñado algunas de estas órdenes. Cuando tu perro sepa algunas órdenes, anima a tus visitas a jugar con él con alguna sesión de obediencia. Esto ayudará a tu perro a socializar mejor con las personas.

En resumen

En este post hemos descrito algunas de las medidas a tener en cuenta al traer un cachorro a casa. La educación de cachorros es un tema extenso que no cabría en un único post, así iremos profundizando más en algunos temas en el futuro. Si tienes alguna duda, no dudes en contactarnos en info@groupet.es.

El adiestramiento comienza desde el momento que decides adoptar un perro. Infórmate sobre las necesidades de los perros y el adiestramiento canino. Todas las personas de la familia tienen que aprender a interactuar y manipular al cachorro de una forma adecuada. Además, las normas y la rutina del cachorro tiene que estar definidas antes de que llegue a casa.

Una vez en casa, es importante dejar espacio y tiempo al cachorro para que se adapte y se sienta seguro en su nuevo hogar. Acondiciona un espacio para el cachorro donde pueda relajarse, comer y hacer sus necesidades. Cuando el cachorro esté asentado en casa (después de una semana aproximadamente), comienza el adiestramiento con algunas de las órdenes básicas (su nombre, acudir a la llamada, sentarse, tumbarse, levantarse).

¡Esperamos que os haya gustado y que os sirva de ayuda! ¡Feliz 2020!

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